Estetica

 La estetica un tema de mucha importancia ya que es una rama de la filosofía que se dedica a estudiar el arte y su relación con la belleza, tanto en su esencia (qué es), como en su percepción (dónde se encuentra). Esto último incluye otro tipo de aspectos como la experiencia estética o el juicio estético. Cuando valoramos una obra de arte como bella o sublime, por ejemplo, hacemos uso de nuestra capacidad para emitir un juicio estético.



Aun cuando en la filosofía contemporánea no se piensa a la estética como una “ciencia de lo bello”, su origen e historia están entrelazados con esta categoría estética, así como con lo sublime.

Períodos estéticos según la idea belleza

La idea de lo bello cambia de una época a otra. Lo que hoy consideramos bello o agradable, en otras épocas ha sido considerado feo, mundano o incomprensible.

En un paneo general, podemos distinguir cuatro grandes períodos de la belleza: la clásica, la medieval, la moderna y la contemporánea. Esta clasificación debe entenderse como una idea de lo bello y lo valorado visualmente, sobre todo en el arte, a lo largo de las distintas épocas de la humanidad.

  • La estética clásica. La idea de belleza de la Antigua Grecia y de los romanos es el fundamento de las nociones futuras de lo bello en Occidente. Para ellos, lo bello, lo bueno y lo verdadero eran una sola cosa, y su naturaleza tenía que ver con la mesura, la armonía, la justicia y la adecuación al ideal de una época.

  • La estética medieval. El Medioevo fue una época mayoritariamente religiosa en Occidente, en la que el pensamiento cristiano imperó por encima de los demás. Así, el concepto de belleza tenía que ver con los valores fundamentales cristianos: la fe en Dios, el sacrificio, la pasión y la pureza, o sea, con la moral más que con las apariencias.


  • La estética moderna. El Renacimiento rompió con la tradición cristiana y reivindicó lo clásico en el marco de las ideas del humanismo y la Ilustración, para quienes pensaban a la razón como un concepto central. Las ideas de belleza de la época se atribuían a lo planificado, lo estructurado, lo simétrico y lo armónico. Se pensaba a la belleza a partir de la perfección y el orden, sin dar espacio a la extravagancia o la desproporción.


  • La estética contemporánea. En los tiempos recientes muchas de las ideas tradicionales sobre lo bello se han visto cuestionadas en consonancia con otras formas de pensar la realidad y la cultura. Por ejemplo, el evolucionismo, el psicoanálisis, el marxismo o las escuelas filosóficas nihilistas. Lo bello fue sometido a un proceso de dispersión que permitió el surgimiento del arte abstracto, lo bello conceptual y la belleza del sentido de las cosas, más que del cumplimiento de un canon que distinguiera entre lo estético y lo mundano. En muchas ocasiones, de hecho, lo horrible, lo cotidiano y lo incomprensible han sido propuestos como modelos de lo bello.


Cualidades estéticas

Las cualidades estéticas son elementos que hacen valioso a un objeto u obra de arte.

Las cualidades estéticas deben poder ser percibidas por el espectador: lo estético es aquello que nos da placer cuando percibimos, en sentido amplio, a un objeto.

En ese sentido, existen tres tipos distintos de cualidades estética:

  • Cualidades sensoriales. Hacen a un objeto agradable a los sentidos (por ejemplo, su textura, sus colores, su brillo o su timbre). Estas cualidades se perciben mediante los sentidos y, según quién las experimente, varía el placer que producen. Por ejemplo, las notas de una melodía musical son cualidades sensoriales que producen placer al percibirse.


  • Cualidades formales. Tienen que ver con el modo en que en el objeto se combinan los elementos que lo componen, o la relación que puede percibirse entre ellos. Por ejemplo, la combinación de las palabras que hacen a un poema son cualidades formales que pueden producir placer.

  • Cualidades vitales. Refieren al contenido existencial o vivencial de un objeto, es decir, a las ideas que evoca, a los sentimientos que transmite o a las vivencias que recupera. Estas cualidades no residen en el objeto mismo, sino que el observador puede llegar a ellas a través de él. Aquellos objetos que más significados pueden evocar ocupan un lugar privilegiado respecto a los demás.

Relación entre estética y arte


La estética tiene su origen filosófico en la pregunta por la belleza. Durante dos mil años, la pregunta por lo bello, en  términos generales, existió ajena al arte.

Recién en el siglo XVIII, con el surgimiento de la cultura y la filosofía de la Ilustración, la estética se transformó en una disciplina filosófica per se. Para el canon cultural, quienes podían apreciar lo bello de un objeto eran quienes poseían cultura, gusto y la posibilidad de decidir qué era bello y qué no. Así se dio paso a una nueva figura cultural: la figura del crítico. Con él aparecieron nuevas relaciones entre el artista, la obra y el público.

La pregunta por el gusto llevó a la pregunta por la obra y, de ahí, a la pregunta por el arte en general. Qué es el arte y qué es lo específico de la obra son preguntas cuya presencia cobró relativa importancia hacia fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Incluso se ha llegado a cuestionar que el arte haya existido alguna vez.

A lo largo del siglo XX se extendió el campo estético no solo a la pintura sino también a la literatura, la poesía, la música y la arquitectura. Aun cuando para algunos pensadores sea imposible decir qué hace que una obra sea una obra, el mundo contemporáneo es ya el escenario de la discusión estética por excelencia.





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